Mostrando entradas con la etiqueta coherencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coherencia. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de agosto de 2015

10 claves paa vivir más serenamente

“Se cuenta que un rey ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar, en una pintura, la serenidad. Muchos lo intentaron y el rey contempló todas las obras, pero las fue descartando hasta que únicamente quedaron dos.

Una mostraba un lago muy tranquilo, casi un espejo perfecto donde se reflejaban las plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se veía un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos pensaron que sería la ganadora.

La otra pintura también tenía montañas pero eran afiladas y parecían inaccesibles. Sobre ellas, un cielo furioso dejaba caer un fuerte aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Pero también se veía, junto a la cascada, un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. Allí, en medio de su nido, un pájaro, contemplaba plácidamente el paisaje.

El Rey, finalmente, escogió como ganadora esta segunda obra pues dijo ver reflejada, en ese pájaro, la verdadera serenidad. Aquella por la que, aún estando en medio de dificultades, problemas y adversidades, permanecemos calmados dentro de nuestro corazón.”

Entiendo la serenidad como una mezcla de equilibrio y calma en pensamiento, sentimiento y acción. La vislumbro fruto de la coherencia y no surgiendo en función de las circunstancias externas sino de la paz interior.  La percibo como un estado interno, un punto de quietud desde donde contemplar el transcurso de los acontecimientos sin dejarse arrastrar por ellos. La verdadera serenidad no es inmovilismo, resignación o desinterés, sino un lúcido abrazo a la vida, aún cuando ésta se presente arisca y mal encarada. Desde este punto de vista, considero que en medio del éxito o el fracaso, sea para aceptar una situación o para cambiarla, la serenidad es un buen punto de apoyo que, además, se puede fomentar y fortalecer.

Las semillas de la serenidad están en tu interior pero, para florecer, necesitan que mantengas limpio de malas hierbas y bien abonado, el terreno de tu experiencia. Poner en práctica estas diez propuestas te facilitará esa labor:

1.- Incluye, en tu diario acontecer, pausas y silencios:
Las pausas se llevan muy bien con el silencio y éste te permite escuchar y escucharte en profundidad. Pausa, silencio y vacío son tres pilares del bienestar emocional. Tal como te relajas en la intimidad de tu casa, te sugiero disfrutar, a menudo, de la paz de tu naturaleza más esencial, de tuhogar interior. Me gusta como queda explicado en este vídeo el encuentro con esa serena quietud:


2.- Adopta una actitud apreciativa y constructiva ante el momento presente:
El aquí y el ahora es lo mejor que tienes. En el presente siempre estástú como posibilidad y la vida como oportunidad. Si estás vivo hay camino.. “Empieza buscando, en la circunstancia que afrontes, algún motivo de celebración y, por pequeño que sea, siente gratitud. Luego disponte a vivir esa situación con alegría de ser; afrontándola, en la medida que te sea posible, con ternura, sencillez y sentido del humor. Abraza esa experiencia con todo el amor que logres sentir y quédate en paz por haber puesto en este momento tu mejor voluntad.” (“Lo que el corazón quiere contemplar”)

3.- Mantén un positivo diálogo interior:
¿Qué te dices frente a la dificultad, a la inestabilidad, a la insatisfacción o a las crisis de cualquier tipo? Revisa esas conversaciones porque en ellas puedes generar el impulso extra para avanzar o la justificación para tirar la toalla. Salpica de esperanza esos diálogos internos y cuida la foma en la que “etiquetas” las situaciones que afrontas. Nada es un obstáculo a menos que tú lo digas. Puedes utilizar un lenguaje que abra posibilidades. Aprende a ganar perspectiva ante las circunstancias y no dejes que pequeñas dificultades ocupen tu atención como si fueran grandes cuestiones. Te puede ser útil practicar esta visualización, titulada “Lanzando al río los pensamientos nocivos”:



4- Atiende, acepta y encauza responsablemente tus emociones:
Vivir conscientemente implica prestar atención a tu  entorno, tratando de entender al mundo que te rodea y también observar tu mundo interior de motivaciones, pensamientos, emociones y sensaciones. Cuanto más consciente seas, mayor capacidad tendrás para percibir las situaciones y elegir respuestas desde la libertad y la responsabilidad. Aprende a reconocer tus emociones y a utilizar su energía para avanzar en tu camino. Creces cuando te atreves a afrontar las situaciones que te asustan. En los artículos “Cómo llevarte bien con tus emociones”, “Cinco pasos para cambiar positivamente tu ánimo” y “Cómo abrazar tu sombra emocional”, encontrarás explicaciones y ejercicios prácticos para mejorar tu inteligencia emocional. Además, las explicaciones que algunos niños dan en este vídeo también te ayudarán a lidiar con tus estados de ánimo:



5.-  Pasa pronto de la preocupación a la ocupación:
Procura no quedarte estancado en dudas, preocupaciones o asuntos inconclusos. ¿Te hace falta pedir alguna disculpa? ¿A quien tienes pendiente dar las gracias? ¿Qué reparaciones necesitas hacer en tus relaciones? ¿Qué resentimientos y rencores siguen vivos? ¿Qué palabras quedan por decir y qué penas y enfados esperan cauces de expresión?  En los momentos de dudas, recuerda que no estás buscando la decisión perfecta sino una decisión lo suficientemente buena con la información que tienes en ese momento. No hay camino que te lleve al control total, pero si aceptas recorrer el sendero de la incertidumbre, lo encontrarás lleno de posibilidades. Procura que tu atención no se quede demasiado tiempo enfocada en la queja. Una vez tenida en cuenta la insatisfacción, concéntrate en la solución, el aprendizaje y la superación.

6.- Cultiva la paciencia junto a la perseverancia y, más allá de los resultados, aplaude el esfuerzo y la buena voluntad:
Desde que naciste, día a día, has afrontado retos sacando de ti, fuerza, sabiduría y talentos desconocidos. Tu camino, como el de cada ser humano, ha sido un proceso en el que, paso a paso, has ido compitiendo contigo mismo, superándote. Todos estamos, día a día, participando en la maratón de la vida, esforzándonos, aprendiendo y buscando nuestra mejor versión. Con paciencia y perseverancia descubres que no siempre hay soluciones ni triunfos rápidos, pero no por eso deja de haber caminos hacia los logros . Y es cierto que hay tropiezos, caídas, equivocaciones, abandonos, decepciones y desesperos, pero también, cada amanecer vuelven las ganas, las nuevas ideas, los esfuerzos renovados y la esperanza. Seguimos intentándolo. Y sólo por seguir, ya merecemos una felicitación. La vida sigue creciendo con nosotros y eso ya es una victoria.

7.- Afírmate en tus valores y busca la coherencia:
Ante los retos más desafiantes y los más grandes obstáculos, eleva tu ánimo recordando los ideales que dan sentido a tu caminar. Que tus palabras y tus actos expresen aspiraciones cercanas a tu corazón. En tu coherencia reside tu serenidad.  Si el rumbo de tu camino está marcado por valores que no son los tuyos, tu paz interior no viajará contigo. Intenta simplificar tu vida y haz una buena gestión de tu tiempo  Mantén claros tus objetivos y elige bien dónde pones tu atención. Los procesos de cambio a veces son lentos pero la disciplina, inspirada en un ideal, aporta la alegría de superarte a cada paso y la paz interior de estar manteniéndote fiel a tu corazón.Te invito a realizar un ejercicio con el que descubrirás el mandala de tus valores y así podrás tenerlos más presentes.

8.- Aprende a fluir sin resistencia en los momentos de cambio:
Descubrir, sorprenderte, experimentar y aprender, es decir, cambiar y transformarte forma parte de la apasionante aventura de vivir. Y, aunque quieras pararte al resguardo de tu zona de comodidad la vida vendrá a buscarte con un nuevo reto para recordarte que estás vivo y puedes seguir creciendo. Puedes aceptar de antemano que la vida es continua mudanza y transformación y prepararte para fluir sin resistencia en ese movimiento. Aprende del elegante desapego de las hojas en otoño. Regalan al paisaje sus más bellos tonos mientras se preparan para soltar sus ramas y dejarse llevar por el viento.

9.- Cultiva un autoconcepto positivo y hazte responsable de tu bienestar y de tu aportación:
Con humildad ves claro que no eres mejor que nadie pero sí puedes ser hoy mejor que ayer. Se trata de mantener una visión optimista sobre tus habilidades, cualidades y valores, sin idealizaciones ni negatividades innecesarias. A diferencia de cuando eras niño, ahora sabes que no dependes de los adultos para sobrevivir. Ahora sabes que, aunque la vida es una trama de colaboración, puedes hacerte cargo de tu felicidad. Decide por ti mismo asumiendo los riesgos y responsabilizándote de las consecuencias de tus actos. Aceptando lo que hay, lo que tienes y lo que sabes, como punto de partida para ese ejercicio de creatividad que es vivir, en continua transformación. Puedes elegir ver la vida como una oportunidad para descubrir, desarrollar, utilizar y compartir tus dones.  Actitud que te ayudará a sentirte más sereno, útil y pleno  Te puede ayudar realizar el ejercicio que explico en este audio, titulado “Viendo crecer el árbol de la autoestima”:




10.- Cuida tus relaciones, desarrollando empatía y favoreciendo la ternura:
Descubre la alegría de la mutua colaboración, abriéndote a sentir los intereses de otros como tus propios intereses. Para poder desarrollar empatía, primero hay que dejar de criticar. Ponerte en el lugar del otro para comprender, sin juzgar. Aprende a escuchar sin prejuicios y con una actitud receptiva hacia las señales emocionales que los demás expresan con sus palabras, tonos, gestos y acciones. No te dejes llevar por las suposiciones y verifica siempre tus interpretaciones.  No esperes a las grandes ocasiones para dar espacio a la ternura. Mejor recuerda que la ternura hace grande cualquier ocasión. La ternura es un vehículo para el afecto y tiene tal magia que es capaz de encerrar en pequeños detalles, toda la grandeza del amor.

“Vísteme de hermosura el pensamiento, serenidad, perennemente unida al árbol de mi vida a contra viento”, decía el poeta Blas de Otero. Una preciosa invocación para los momentos en que necesitamos abrazar la vida con amorosa lucidez.

Gracias por tu atención. Me encantará leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.


Contenidos relacionados:


Para salir de dudas: Itinerario de seis pasos para tomar decisiones serenamente.

¿Victima o protagonista? Pautas para coger el timón de tu vida y avanzar con determinación hacia tus objetivos.

Del rechazo a la reconciliación: Claves para abrazar tu sombra emocional.

Energías aún por descubrir: Siete formas de conectar con tu fortaleza 
interior.

Cómo ser una persona inspiradora: La vida es una trama de colaboración y cada hebra, cuenta.




Además...

Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.

Y también ...


"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.



domingo, 28 de junio de 2015

¿Cuáles son los valores que te orientan?

¿Te imaginas un mundo sin belleza, sin paz, sin respeto, sin bondad, sin amor o sin libertad? Sería un lugar en el que las personas no inspirarían sus conductas en los valores que les orientan hacia su más elevada expresión. Si te haces esta pregunta después de ver algún telediario puede que te resulte fácil imaginarlo. 

La buena noticia, que puede aliviar tu angustia ante el televisor, es que los valores pueden promoverse y desarrollarse. Y como sucede con cualquier cosa que quieras ver crecer, el primer paso es prestarle atención.

Entiendo que al hablarte de valores estoy tocando un concepto amplio sujeto a interpretaciones. Aunque decimos que hay valores universales, innatos a la naturaleza humana, cada cual mantiene su personal escala de prioridades. No obstante, más allá de las preferencias individuales, hay consenso en considerar que existen valores, comunes en distintas culturas, que contribuyen a dignificarnos como personas y a mejorar las relaciones humanas.

En esencia, los valores, sean universales o particulares, son ideales abstractos que motivan nuestro quehacer. Si hay coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos, esos valores quedarán encarnados en nuestra vida. Todo aquello –material o inmaterial- que forma parte de tu existencia y que consideras un bien, aporta un valor positivo para ti. La preferencia de unos bienes sobre otros configura tu particular escala de valores, la cual motivará una determinada toma de decisiones que conformará tu historia. Hay quien abandona riquezas y posiciones de poder, por amor o quien, más allá del éxito económico, enfoca su vida profesional guiado por la solidaridad, por ejemplo.

Conocerte a ti mismo implica conocer tus valores. Conocer los ideales que te motivan, impulsándote a mejorar en esa dirección. Conocer los principios que te conducen a elegir aquellos aspectos de la realidad que te aportan más sentido.  ¿A qué le das valor en tu vida? ¿Cuál es el marco de valores que te orienta? Hoy te propongo construir tu propia escala de valores, en forma de mandala, tal como lo sugiere, el psicólogo británico Peter Wrycza en su libro “Darse cuenta”.  


Para realizarlo, imprime esta imagen o dibuja una similar y sigue los siguientes pasos:

1.- En cada una de las cuatro esquinas del cuadrado de mayor tamaño (puntos A,B, C, y D, escribe algo que sea importantes para ti.

2.- Fíjate en las cuatro palabras que has escrito y pregúntate: ¿Qué tienen en común A y B que los hacen tan importantes para mi?. Escribe la respuesta en el punto F. Por ejemplo, si has escrito “trabajo” y “hogar”, quizás “seguridad” o “estabilidad”  sea lo que ambos te aportan. Repite este paso tres veces más para los puntos B-C, C-D y D-A, y escribe tus respuestas en los puntos G, H y E.

3.- Ahora pregúntate: ¿Qué tienen en común los puntos  E y F que los hace a ambos importantes para mí? Escribe la respuesta en el punto J. Repite la misma pregunta para los otros tres lados del mandala, F-G, G-H y H-E. Escribe las respuestas en los puntos K, L e I respectivamente.

4.- Repite este proceso con las palabras que has puesto en las tres esquinas del triángulo  J-I-K. Pregúntate: ¿Qué tienen esos puntos en común que es tan importante para mi? Escribe la respuesta en el pétalo M. Repite el mismo proceso para los triángulos J-K-L, K-L-I y J-L-I. Escribe las respuestas en los pétalos N, O y P, respectivamente.

5.- Si escribes palabras distintas en los pétalos M, N, O y P pregúntate qué tienen en común que sea tan importante para ti. Escribe la respuesta en el centro del círculo Q. Si la palabra que has escrito en los pétalos M, N, O, y P es la misma, escríbela en Q. ¿Hay algo más importante para ti que esto? Si la respuesta es "si", añádelo al círculo.

Una vez finalizado el ejercicio, colorea el mandala y observa cómo te sientes al contemplarlo desde el centro, que indica tu valor más importante, hasta la periferia del dibujo. Después piensa en tu vida en el momento presente y comprueba si tus prioridades son coherentes con esos valores. Como tus valores hablan de tus facetas más esenciales como persona, actuar en coherencia con ellos te traerá sensación de realización personal y al negarlos u olvidarlos sentirás frustración y profunda desorientación.

Además, ten en cuenta que cuando el desánimo esté erosionando tu constancia, contemplar tu escala de valores te motivará. Ante los retos más desafiantes y los más grandes obstáculos puedes elevar tu ánimo recordando esos ideales. Cuando tras un tropiezo te sientas desorientado e inseguro, despliega tu mandala y deja que guíe tus decisiones. Asegúrate que tu éxito tiene que ver con esos ideales y no con expectativas ajenas pues si el rumbo de tu camino está marcado por principios que no son los tuyos, tu paz interior no viajará contigo. Haces lo que haces para traer a tu vida más y más de ese valor que aparece en el centro de tu dibujo. Y eso llena de sentido tu experiencia. Como dice el Dalai Lama “Abre tus brazos al cambio, pero no dejes ir tus valores.”

Al comienzo de este artículo te he preguntado si podías imaginarte un mundo sin valores. Para terminar te invito a leer el poema “Donde veas” de Ángela Figuera que propone algunas preciosas ideas para mantenerlos vivos:

“Donde veas
Que un muro de trabajo se levanta
Para quitar al hombre frío y miedo,
Acércate y coloca unos ladrillos
Calientes con el roce de tus manos.

Donde veas
Que un labrador prepara el pan y el vino,
Acércate y añade tu simiente
Y vuelca en un lagar sangre y sonrisa.

Donde veas
Que un hombre marcha sólo, acaso ciego,
Acaso extraviado y sin cayada,
Acércate y camina a su costado,
Dale tu luz y canta por su boca.

Donde veas
Que un niño ríe y besa a una muchacha
Bajo la luna, el sol o el aguacero,
Acércate en silencio y deja un trozo
Del propio corazón junto a sus labios.

Donde veas
Que un niño llora a solas o una madre
Vacila bajo el peso de los hijos,
Acude con la fuerza de tus brazos,
Parte su pan y cuida de la lumbre.

Donde veas
Que el látigo o la espada se levantan,
Que la prisión redobla sus cerrojos,
Que los fusiles amenazan muerte,
Acércate y, a pecho descubierto,
Lanza un tremendo NO que salve al mundo.”

Gracias por tu atención. Estaré encantada de leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.



Contenidos relacionados:

Conecta con tu fuente de recursos: Descubre lo que tienes cuando crees que ya nada te queda.

¿Tienes claro tu objetivo? Claves para descubrir qué es lo que realmente quieres.

Compartir tus mejores semillas: Tú también puedes ser una persona inspiradora.


Nadie triunfa solo: Una conmovedora historia de amor fraternal. ¿Quién forma tu red de apoyo?



Además...

Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.

Y también ...

"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.

domingo, 22 de marzo de 2015

Compartir tus mejores semillas: 10 claves para ser una persona inspiradora

Avanzamos con la vida pues somos parte de ella. Y aunque cada cual tiene que andar sus pasos todos somos responsables del avance del conjunto. Conforme la tecnología nos facilita una visión más global del mundo vemos con más claridad la interdependencia de todo lo que existe. La vida es una trama de colaboración, y en ese tejido de relaciones nos influenciamos mutuamente

James Bander lo expresa muy bien al relatar la anécdota de un agricultor que cultivaba maíz y que año tras año ganaba el concurso de su región al mejor producto. Ese premio levantó gran curiosidad y fueron muchos los que quisieron saber el secreto detrás de esas excelentes cosechas.
Un día, en una entrevista con un famoso periodista, el agricultor confesó que su éxito se debía a que compartía con los vecinos sus mejores semillas y también sus continuos aprendizajes sobre el cultivo del maíz.
Pero esa respuesta dejó lleno de perplejidad al periodista quién preguntó:
- ¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz y sus conocimientos con sus vecinos, si ellos también compiten en el mismo concurso año tras año?
- Verá usted, dijo el agricultor: El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, necesito ayudar a que mi vecino también lo haga. Por eso, comparto mis mejores semillas, intento atender mi sembrado lo mejor que sé y trato de aprender cada día, de mis experiencias y de las de otros agricultores

Me gusta esta idea de “compartir las mejores semillas” y trae a mi memoria a personas que con su influencia positiva promovieron cambios en mi vida. Quizás tú también encontraste gente así en tu camino. Personas que te mostraron nuevas formas de comprender el mundo, que al confiar en ti, despertaron tu propia confianza y que se ganaron tu admiración por su coherencia, su integridad o su valor. Personas así son líderes que quizás no salgan en televisión pero inspiran las mejores versiones del mundo y de uno mismo. Son ese tipo de gente de la que suele decirse: “me gusta que esté en mi vida porque saca lo mejor de mi”. Como decía John Quincy Adams, 6º Presidente de E.E.U.U.: “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, a aprender más, a hacer más y a crecer más, tú eres un líder inspirador.”

 La mejor noticia es que todos podemos inspirar y desarrollar conscientemente esta sutil forma de liderar “compartiendo las mejores semillas”.

Aquí van algunas propuestas para lograrlo:

1.- Empieza cultivando el autoliderazgo, es decir, avanza en el camino del autoconocimiento para aprender a gestionar tu mundo interior, sabiéndote siempre aprendiz. No te compares, mejor elige la superación personal y busca la coherencia entre lo que piensas, sientes y haces, consciente de que lo que realmente influencia tu entorno son tus hechos. Siendo lo que eres y estando en tu sitio en el puzle de la vida colaboras a que también los demás puedan ser quienes son y encuentren su lugar.

2.- Mantén la visión de conjunto como pilar del espíritu de servicio. No estás solo sino que formas parte de un todo mayor que es la vida y, en consecuencia, todo lo que existe es interdependiente. Sirve desde la alegría de saber que “compartir las mejores semillas” también es un beneficio para ti. Nadie triunfa solo. “Todo cuenta y encuentra su profundo valor en la combinación con todo lo demás.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

3.- Manifiéstate de dentro a fuera. Empieza teniendo claro tu “por qué”, luego busca el “cómo” y ese camino te llevará al “qué”. Esto implica escucharte y reconocer tus valores más profundos. Y significa también que, esos valores, son los que dirigirán tus actos y cristalizarán en tus hechos.

4.-  Procura ser puente que acerque posiciones en vez de muro separador. Cultiva un sincero interés por los “por qués”, los “cómos” y los “qués” de los demás para comprenderlos en profundidad. Cultiva la empatía. Valora no solo aptitudes sino también actitudes y esfuerzos. Ofrece palabras de agradecimiento, reconocimiento y aliento. Si aprecias lo que alguien te ofrece le animas a seguir dándote más. El reconocimiento y la gratitud motivan a dar lo mejor de uno mismo.

5.- Escucha y procura comunicarte de forma pacífica y constructiva, buscando siempre el aprendizaje. Dialoga, negocia, cede, admite errores y cambia de opinión si es necesario sin dejar que el orgullo cierre tu mente. Esfuérzate por comprender la intención positiva de cada uno y, a la vez, a encontrar los objetivos comunes. Ten en cuenta el “nosotros” además del “tú” y el “yo”. Valora las pausas, los silencios ylos vacios necesarios para que surja la intuición y la creatividad.

6.- Aprende a contemplar la esencia mientras observas la apariencia, como contemplas el mar mientras admiras las olas.
Y que en esa visión del corazón los demás puedan ver reflejada la confianza en lo que pueden ser y el amor por lo que ya son.  “No señales a quien contigo va por el potencial que aún no ha sabido desplegar, sino porque, aún en la oscuridad, adivinas su alma jugando a manifestar su luz.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

7.- Atrévete a imaginar y comparte tus visiones. Abre nuevos caminos y también valora, aplaude y sigue las vías propuestas por otros. Tanto si estás en primera, segunda o última fila recuerda que camina junto a otros, sumando esfuerzos y multiplicando logros. “Comparte tu visión más expandida para que otros sientan curiosidad y quieran ver lo que pueden contemplar elevándose hasta su más alto propósito vital.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

8.- Crea espacios de confianza, libres de juicios y etiquetas donde, asumiendo posibles equivocaciones, se valore la inciativa y la creatividad. “Juega a conseguir que en tu compañía todos se sientan grandes, al recordarles la grandeza de la vida que canta en su corazón.” (Lo que elcorazón quiere contemplar)

9.- Promueve cambios constructivos y no te dejes arrastrar por las rutinas limitadoras. Paséate y anima a pasear fuera de las zonas de confort. Pero no atropelles ni manipules. Ten siempre en cuenta los sentimientos y los valores de las personas y respeta sus tiempos y sus diferencias pues constituyen la riqueza del conjunto.

10.- Ofrece compromiso, trata de cumplir tu palabra y valora el esfuerzo y la buena voluntad, cultivando la honestidad, la paciencia y la compasión hacia ti mismo y hacia los demás, sobre todo cuando no se pueda estar a la altura de las expectativas. No ayudes desde la soberbia de creer que sabes más o eres mejor que nadie. Entiende las distintas responsabilidades de cada posición dentro del conjunto pero valora todas por igual. Que tus hechos demuestren que se puede contar contigo, respetándote y respetando.

Te sientes contento cuando reconoces tus talentos pero, al saberte útil, compartiéndolos, te sientes feliz. Si somos un equipo llamado “vida”, alcanzar la meta significa llegar todos y, entre todos, llevar la vida hasta ese lugar en el que sea digna. Un arrollador movimiento en cadena como lo expresa una frase, cuyo autor desconozco,  que dice así: “Un líder crea a otro como una llama de una vela enciende otra y otra hasta que la oscuridad se transforme en claridad.”

Gracias por tu atención. Me encantará leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.



Contenidos relacionados:

Entrelazados en la trama de la vida: El escarabajo podador de las mimosas. Un ejemplo de colaboración en la naturaleza.

La empatía se puede desarrollar: Nueve propuestas para mejorar tu capacidad de resonancia empática.

Nadie triunfa solo: Una conmovedora historia de amor fraternal y una reflexión para apreciar tu red de apoyo.


Regalos que llegan al corazón: Seis formas de cultivar tus relaciones que siempre están a tu alcance.


Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.


"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.



miércoles, 28 de enero de 2015

Cinco pasos para establecer límites saludables

Hace unos días, una persona de probada actitud solidaria, me explicó su decepción ante el comportamiento desagradecido y exigente de algunos vecinos a los que venía ayudando. Había llegado a la conclusión de que no sabía poner límites pues con frecuencia se sentía poco respetada. Desde un punto de vista espiritual creía que todos somos uno pero, aquí y ahora, veía que se perdía a sí misma en su entrega a los demás.  Le propuse que, mientras conversábamos, fuéramos completando un puzle pues es un juego que evoca la doble perspectiva de lo individual y lo total y podía inspirarnos en el tema que me proponía.

Después de un rato, con una gran sonrisa en el rostro, exclamó: “Creo que he comprendido algo importante. Para poder colocar en su lugar una pieza del puzle y que pueda hacer su aportación al conjunto, hay que tener en cuenta su contorno y el dibujo de su superficie. De la misma forma, para mantener relaciones equilibradas en mi vida y disfrutar compartiendo, he de saber lo que soy y lo que quiero.” Me pareció una excelente reflexión que dio pie a otras interesantes consideraciones. Acabado el encuentro y tomando como base el contenido de esa conversación escribí el artículo que ahora comparto contigo, entendiendo que saber poner límites saludables es una de las claves que facilita tanto la autorrealización como la buena convivencia.

¿A qué me refiero cuando hablo de límites?

Desde un punto de vista existencial, considero que un límite es una línea que puedes establecer para diferenciar lo que eres y lo que quieres de lo que no eres y no quieres. Es una frontera que, una vez definida,  preserva la integridad de lo que abarca y muestra hasta dónde, una incursión en tu espacio personal, es considerada respetuosa o invasiva.

Por otra parte, hay márgenes que quedan definidos por la cultura, las creencias, las costumbres sociales, los prejuicios o las rutinas y muchas veces son de utilidad pero también pueden convertirse en una prision. Es decir que algunos límites los percibirás como obstáculos a superar y otros como lindes a consolidar. En cualquier caso son valiosos instrumentos para apoyar tu evolución y puedes aprender a usarlos con eficacia.

En artículos anteriores (“Cambiar el paso a la rutina”, “Sugerencias para fluir sin resistencia en la espiral del cambio” y “Reciclándote: Sietepasos para favorecer cambios positivos en tu vida”), te he ofrecido ideas y ejercicios para ir más allá de los contornos limitadores y expandir tu potencial. Aquí voy a centrarme en cómo desarrollar la habilidad para poner buenos límites y hacerlo  consciente y responsablemente:

1.- Límite de bienestar: Con frecuencia decidimos poner fin a una situación cuando ya no podemos más. Entonces, saturados y casi siempre enojados, decimos ¡basta!, pero no hay por qué llegar a ese extremo. Puedes aprender a ser consciente de tu límite de bienestar en vez esperar a sentirte desbordado en tu límite de tolerancia. Descubrir hasta dónde te sientes bien con una situación es algo muy distinto a percibir el momento en el que ya no puedes soportarlo más. Por ejemplo, si te pido prestada una prenda de vestir quizás te sientas bien dejándomela para un día concreto (tú límite de bienestar) pero no más, así que tendrás que dejar clara la fecha en la que quieres que te lo devuelva.

 2.- Revisión de situaciones: Responder a las siguientes preguntas puede ayudarte a descubrir situaciones en las que quizás estás alejándote de tu límite de bienestar. ¿Tienes la sensación de que pierdes el tiempo o dejas que te lo roben? ¿Entregas demasiada energía a relaciones que te aburren? ¿Cargas con responsabilidades que no te corresponden y que te impiden atender otros asuntos prioritarios para ti?  ¿Te sientes poco respetado? ¿Dejas que otros decidan por ti, o te dejas llevar por la corriente y luego te sientes culpable? ¿Haces cosas que no quieres hacer pero las usas como excusa para no enfrentar miedos o realidades que te asustan? ¿A quién o en qué situaciones no te atreves a decir “no”? ¿En qué áreas de la vida te sucede algo de todo esto? ¿En qué asuntos en concreto? ¿Con qué personas? Teniendo en cuenta tus respuestas, elige uno de los asuntos en el que te parezca importante poner límites,  comprométete a pasar a la acción y empieza poco a poco llevando a la práctica las sugerencias que te explico en este artículo.. (También te será útil consultar: “Cómo dar más vida a tu tiempo y ganar mástiempo para tu vida”, “¿Víctima o protagonista?”)

3.- Miedo a las consecuencias: Es fácil que al pensar en explicar tus condiciones, aparezcan algunos temores. Pero no poner un límite por evitar un conflicto supone generar un conflicto en tu interior. Es necesario asumir que no siempre tendrás la aprobación de los demás ni su comprensión. Si el miedo a encontrarte con algún tipo de consecuencia negativa empieza a bloquearte, reflexionar por escrito te ayudará a ordenar pensamientos y a escuchar tus emociones. Pregúntate cuáles serían las ventajas y los inconvenientes de poner límites y de no ponerlos. Imagina los diferentes escenarios, las personas implicadas, etc y escribe todas las respuestas que se te vayan ocurriendo. Si tu mente únicamente estaba concentrándose en las consecuencias negativas, identificar todo lo bueno que se generará al poner límites te dará más fuerza para llevarlo a cabo. Y si decides que el precio va a ser demasiado caro te habrás hecho consciente de los beneficios de no expresarte y estarás en condiciones de buscar otras alternativas (puede ser que convenga resolver previamente otros asuntos o necesites fortalecer tu autoestima o conseguir algún tipo de recurso). (En relación a la gestión de las emociones te vendrá bien lo explicado en: “EmocionArte: Cinco formas de relacionartesaludablemente con tus emociones”)

4.- Expresar: Una vez que te has hecho consciente de tu límite de bienestar en una situación concreta tienes que hacerte responsable de explicarlo con claridad y firmeza, sin esperar que los demás lo vayan a adivinar, por muy obvio que te parezca. Los otros puede que no perciban, desde su ignorancia, sus valores, sus costumbres o su disfuncionalidad, los límites que a ti te parecen saludables. Si lo que te preocupa es la forma en la que vas a poner el límite o si encontrarás el momento adecuado, recuerda que no hay una fórmula mágica y lo que decidas hacer no tiene que ser perfecto. Vas a llevar a cabo lo que creas adecuado y eso ya es suficiente. A veces lo más útil es una conversación, quizás te convenga escribir un mensaje, iniciar una acción legal, dejar de seguir una rutina, negarte a colaborar, aclarar mejor tu punto de vista, etc… Partiendo de la situación que enfrentes, estudia todas las alternativas posibles tratando de mantenerte siempre en el territorio del respeto y la amabilidad sin que por eso disminuya la claridad, la determinación y si cabe, el sentido del humor como queda expresado en este relato de la tradición espiritual sufí, que posiblemente te robará una sonrisa:

 “Un maestro fue a una casa de baños turcos. Al ver que  iba pobremente vestido los empleados le atendieron con desgana y le proporcionaron  sólo un poco de jabón de mala calidad y una toalla vieja. Sin embargo, para sorpresa de todos, al irse dejó una generosa propina en monedas de oro.  A la semana siguiente el maestro volvió a los baños pero esta vez fue masajeado, perfumado y tratado con la mayor deferencia. Al irse dejó un única moneda de cobre explicando que era la propina correspondiente al día anterior. Luego se despidió sonriente... "

5.- Perseverancia y coherencia: Con frecuencia no basta con poner límities sino que hay que insistir para consolidarlos. Perseverar incluye ser coherente pues se debilitarán esos límites si, por presiones sociales u otros factores, finges lo que no sientes, expresas opiniones contrarias a lo que piensas o sigues bromas que van en contra de tus valores, etc… Además esa coherencia también tiene que verse reflejada en tu modo de tratar a los otros, ofreciéndoles la misma consideración que pides para ti.  Por otra parte, ganarte el respeto de los demás comienza por respetarte a ti mismo alejándote, por ejemplo, de situaciones o hábitos que puedan resultarte lesivos,  no dando excesiva importancia a las opiniones ajenas o no estancándote en aspectos del pasado que no puedes modificar. Es decir, hacerte responsable de tu bienestar físico, mental y emocional.

Como resumen considero que lo importante es escucharte, ser consciente de tu límite de bienestar y responsabilizarte de mantenerlo recordando que “aunque cada cual es único, no estamos aislados pues todos pertenecemos a la vida que nos anuda en una misma red, en la que todo cuenta y encuentra su profundo valor en la combinación con todo lo demás. Siendo lo que eres y estando en tu sitio en el puzle de la vida colaboras a que también los demás puedan ser quienes son y encuentren su lugar. (“Lo que el corazón quiere contemplar”)”.

Gracias por tu atención. Me encantará leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.


Contenidos relacionados:


Entrelazados en la trama de la vida: Un sencillo ejercicio para descubrir tu red de apoyo.

Nadie triufa solo: Una conmovedora historia de amor fraternal.

¡Vamos a llevarnos bien! Claves para mejorar tus relaciones personales.


Hablarte antes de hablarle: Cómo preparar una conversación delicada.



Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.



"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.

domingo, 10 de agosto de 2014

¿Estás a la altura de tus sueños? Ocho pasos para vibrar, aquí y ahora, en su misma frecuencia.

Decía William Shakespeare que “estamos hechos del mismo tejido que nuestros sueños” por eso, quizás,  conforme trabajamos para hacer realidad nuestras más elevadas visiones, en la misma medida,  vamos creciendo como personas.


Del humano y creativo proceso de soñar, lo que más me maravilla es la transformación que se produce en el soñador al emprender la aventrua de alcanzar el horizonte soñado. Para poder ser los protagonistas de nuestros sueños tenemos que estar a su altura, vibrar en su frecuencia. Con esa motivación, ampliamos nuestros puntos de vista, afrontamos la experiencia con mayor apertura emocional y desarrollamos nuevas capacidades. Nos superamos a nosotros mismos.

Lo que resulta arriesgado de este proceso es creer que hay esperar a que el sueño se cumpla para disfrutar y experimentar ese cambio personal. Los sueños, cuando los mantenemos sin ninguna conexión con el presente, nos muestran principalmente lo que nos falta y si persistimos en ese enfoque de carencia, la frustración puede alimentar el cansancio y éste bloquear la necesaria perseverancia para lograr hacerlos realidad. Entonces los sueños sólo nos sirven, como las pesadillas, para pasar un mal rato del que queremos despertar cuanto antes. ¿Cómo evitar que esto suceda y sacar el máximo beneficio a la capacidad humana de soñar? Desde mi punto de vista, y este es la propuesta que hoy quiero compartir contigo, se trata de lograr ser, en el aquí y en el ahora, el primer elemento coherente con ese sueño feliz que tu corazón quiere ver convertido en realidad. De esta manera, mientras avances en tu camino, te sentirás en sintonía con tu visión, disfrutarás  y convocarás a todo lo que esté en la onda de esa vibración.

A continuación, incluyendo (en cursiva) párrafos de “Lo que el corazónquiere contemplar”, te sugiero algunas reflexiones y ejercicios que te serán útiles para disfrutar del presente mientras caminas entusiasmado hacia el horizonte de tus sueños:

1.- En primer lugar,  conviene que tengas claro, cuáles son tus objetivos. Igual que cuando quieres hacer un viaje, hay que empezar determinando a dónde deseas ir. Para ayudarte en eso, te animo a revisar el artículo “Pautas para saber lo querealmente quieres”.  

2.-  Este es el punto esencial y consiste en enlazar esos deseos, esa soñada visión, con tu momento presente. Sabes dónde quieres ir y eres consciente de dónde estás. Siguiendo con la metáfora del viaje, piensa que el punto de selida siempre está unido al punto de llegada. No hay separación pues ambos extremos están formando parte de un mismo territorio entretejido de ríos, océanos, caminos y montañas. El viajero que tú eres, aunque aprendas y crezcas en el recorrido, seguirá siendo el mismo, al comienzo y al final del trayecto. Y ya está en ti la mochila de tu potencial. Teniendo en cuenta esta reflexión, se trata de reconocer que, aquí y ahora, ya estás en tu soñada realidad, solo que nada más alcanzas a ver algunos de sus aspectos y la capacidad de ser feliz y experimentar plenitud, la llevas contigo en todo momento. Por lo tanto, haz una lista de todos los recursos con los que cuentas y acepta tu presente con apreciación,  pues es el punto de partida en el que puedes apoyarte para avanzar.

3.- Busca fotos, dibujos y palabras que representen tus sueños. También de los aspectos que más aprecias de tu realidad actual y quieres que sigan formando parte de tu soñado horizonte. Con este material, realiza un collage que incluya tu foto sonriente y colócalo en un lugar bien visible. Al verlo cada día recordarás el rumbo que marca tu corazón y también generarás agradecimiento y sentimiento de abundancia por todo lo que ya estás disfrutando.

4.- Elabora y pon en marcha un plan de acción. Para esta tarea te sugiero revisar el artículo ¡Manos a la obra! 

5.- Párate con frecuencia a imaginarte protagonizando tu soñada realidad. ¿Qué sucede y qué sientes habiendo alcanzado tus objetivos? ¿En esas felices escenas qué experimentas? ¿Qué recibes? ¿Qué das? ¿Con qué disfrutas? ¿En qué aspectos se despliega tu potencial? ¿Qué talentos desarrollas? ¿Qué cualidades manifiestas? Y complementa estos ratos de visualización comprobando los avances diarios en tu plan de acción. Revisa también todo aquello que, formando parte de tus sueños, aunque sea de una manera incipiente,  ya se está manifestando. Asegúrate de estar disfrutando y celebrando esos pequeños logros. Abraza tu presente con reconocimiento y avanza con la actitud de los viajeros que captan los matices de los fugaces instantes. Abierto al asombro. Intuyendo lo maravilloso. En cada tramo del camino, puedes descubrir belleza insospechada.

6.- Guarda un espacio diario para afírmate en la confianza de que en tu naturaleza está la sabiduría y los recursos necesarios para lograr tus objetivos. Empieza poniendo la atención en tu respiración y observa cómo vienen y van tus pensamientos. Cuando tu atención se quede apegada a alguno de ellos, vuélvela a enfocar en cada inspiración y expiración. Sigue un rato haciéndolo así y luego imagina que, tras esas hileras de pensamientos que llegan y se van, hay un campo infinito de energía, de donde surge todo lo que es, incluyendo todo lo necesario para que se manifieste lo que tu corazón quiere contemplar. Ahora, con cada respiración imaginas que te vuelves más y más receptivo a esa fuente de inspiración brotando en el centro de tu ser. Después de un rato, repite varias veces la siguiente afirmación: “Confío en la inteligencia de mi corazón, donde encuentro conocimiento y efectiva disposición para, aquí ahora, vibrar en sintonía con todo lo que es y crear cauces de acción desde la paz y la libertad de ser.”.  Finaliza esta experiencia realizando tres respiraciones profundas, en las que expresas gratitud por el camino que te lleva, el sueño que te eleva y el alma que te anima.  (Puedes escuchar en audio esta misma visualización)


7.- Cuando el camino se ponga muy cuesta arriba, aprovecha la inclinación para elevar tu mirada y que tu ánimo le siga, recordando tus ideales, tus valores y el sentido de tu caminar.  Ten en cuenta, además,  que estás haciendo camino y que al “caminar das un paso en el vacio mientras con el otro te afirmas más. Sería imposible andar si no aceptaras experimentar esa porción de vacío o si lo quisieras eliminar de tu camino, consiguiendo con ello únicamente bloquear tu avance.” Es necesario el vacio para manifestar la forma y también la oscuridad sirve para que la luz pueda resplandecer más.  Si te flaquean las piernas anímate recordando que cada paso en la dirección de tus sueños ya forma parte de su feliz realización. Y si en tu corazón aparece el sentimiento de carencia, escúchalo y luego invítale a ver la situación como una oportunidad de mejorar, aprender y crecer.  

8.- Comprueba cada día que el camino que sigues te va acercando a dónde quieres llegar, pero también permítete ser flexible cuando te encuentres con obstáculos y encrucijadas en tu camino. A veces la vida, juguetona, va cambiando de sitio las metas y hay que s er intuitivo corredor de fondo descubriendo nuevos caminos. Además, por más precisas que hayan sido tus visualizaciones acepta que tu visión es limitada y aunque no logres entenderlo, pueden aparecer señales de sincronidad que conviene tner en cuenta. “Es un juego divertido que consiste en observar si, a tu alrededor, algo parece moverse con tu mismo secreto compás. Es la manifestación de que tu corazón ya está siendo centro de atracción para todo aquello afín a tu misión y que, aún sin saberlo, comparte tu visión; y en tu sueño feliz, su sueño feliz ha de encontrar culminación. Si descubres tales signos acéptalos como una oportunidad para ver más allá de las probabilidades establecidas y disfrútalos, confiando en que hay variables invisibles que están apoyando tu misma intención.” Contempla con consideración lo que a tu alrededor, por pequeño que sea, también sueña, y procura transmitir confianza, compromiso y esperanza,

Decía Antoine de Saint-Exupery que “una pila de piedras deja de ser una pila de piedras en el momento en que un hombre la contempla, concibiendo por dentro la imagen de una catedral.” Ese es el poder creador que implica nuestra capacidad de imaginar. En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos.

Gracias por tu atención. Estaré encantada de leer tus comentarios. Hasta pronto.

Contenidos relacionados:

Activando tu “yo” alentador: Doce pasos para aprender a darte apoyo incondicional.

En los tropiezos del camino: Nueve estrategias para afrontar con éxito los fracasos. 



Valora el presente: Aprende a recibir el presente que guarda cada instante. 





Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.


"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.