Mostrando entradas con la etiqueta zona de confort. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta zona de confort. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de marzo de 2016

Todo está en camino: Apuntes a pie de ruta

En un sentido amplio, considero que viajar es la respuesta al deseo de extender el propio horizonte. Desde esta perspectiva, entiendo que la vida es una gran viajera y por eso, todo lo que ella abarca, incluido el ser humano, está siempre en camino.  Cada cual anda sus pasos y, entre todos, hacemos avanzar la vida.

Cuando miro a mi alrededor veo aventureros de todo tipo y condición. Los contemplo diciendo adiós, compartiendo mapas, tomando atajos, embarcándose y embarrancándose. Y mientras los observo yo misma avanzo, me paro, consulto el rumbo o, en algún recodo, me desoriento. 

Sonrío al recordar unos versos de Gloria Fuertes, describiendo estas prisas de viajeros….

“La tierra como león enjaulado
da vueltas alrededor del Sol
con su cadena de hombres.
Desde que hemos nacido viajamos
a ciento doce mil kilómetros por hora;
la Tierra no se para,
y sigue dando vueltas,
por eso hay tanto viento
por eso hay olas
por eso envejecemos tan deprisa,
por eso estamos locos,
porque toda la vida haciendo un viaje sin llegada
cansa mucho los nervios.”

Creo que todos somos exploradores pisando suelos de selvas vírgenes, junglas urbanas o cuevas del paisaje interior. Recorremos rutas físicas, mentales, emocionales y espirituales y, como somos humanos, lo hacemos poniéndole tripas, alma y corazón, además de algo de lógica razón. Así vamos de un sentimiento a otro, de una debilidad a una fortaleza, de un sueño a un logro, de una frustración a una esperanza, dejándonos por el camino la piel a cambio de experiencia.

En mi libro “Lo que el corazón quiere contemplar” describo, utilizando un lenguaje metafórico, mi propio viaje interior.  “Ver lo que el corazón quiere contemplar tiene relación con permitirte ser y con ampliar la conciencia de esa vida en expansión.”  Un movimiento que tiene continuación en mi labor como coach personal, acompañando a otras personas en algunos tramos críticos de sus propias andaduras. Apoyándome en estas experiencias, por si te pueden ser útiles en tu propio periplo vital,  hoy comparto contigo algunos apuntes "a pie de ruta":

Entre puertos y horizontes:
En el viaje de la vida siempre vas a contar con horizontes que te llaman y puertos que te esperan. El deseo de ir más allá, a cualquier nivel, aparece aún cuando te sientas muy cómodo y asentado. Aunque quieras pararte al resguarde de tu zona de comodidad la vida vendrá a buscarte con un desafío para recordarte que estás vivo y puedes seguir creciendo. Si por apego a lo de siempre reprimes tu deseo de ir más allá, corres el riesgo de estar cerrando el paso a tus mejores oportunidade. Pues sin la posibilidad de superarte  frente a nuevos retos no llegarás a descubrir tu escondido potencial. Se trata de in encontrando un equilibrio entre la aceptación del presente, la comprensión de la natural dinámicadel cambio y el agradecimiento por estar vivo. “Para avanzar por la vida tendrás que tener en cuenta la tierra que pisas, pero también el sol que te ilumina, el aire que respiras y las estrellas que en la noche te orientan. Pero sobre todo tendrás que escuchar tu corazón. De su mano, podrás reconocer y agradecer el camino que te lleva, el sueño que te eleva y el alma que te anima.” (“Lo que el corazón quiere contemplar”)

Haciendo el equipaje:
No dejes que el peso de lo innecesario ralentice tu avance. Ni que los cabos sueltos de la vida te aten a tu pasado. Repara, acaba o suelta los asuntos pendientes antes de empezar a transitar por una nueva ruta. Asegúrate de contar con mapas mentales que incluyan coordenadas de inocencia, curiosidad y asombro. Sea cual sea tu meta, para alcanzarla, tendrás que pisar firme en el terreno de tu realidad. Prepárate calzando tu paso con entusiasmo, amor y plena atención. Haz acopio de confianza y esperanza pues sin ellas no llegarás muy lejos. Y no olvides incluir en tu mochila una buena actitud con la que vestirte cada jornada.

Los primeros pasos:
Hay que salir a navegar para comprobar las cualidades del barco y del capitán.
Para aprender necesitas ir con la mochila repleta de curiosidad desde el llano territorio del ya lo sé hasta el empinado risco del no lo sé. Pero si lo que te pone en camino es profunda motivación que viene del corazón, despertrá tus talentos, convocará a tus valores y definirá tu propósito vital. Para empezar no necesitas saberlo todo pues hay cosas que solo podrás aprender en la experiencia. Define bien tu objetivo y elabora un plan de acción ajustado a tus necesidades. Pero recuerda que estás entrando en un terrirorio desconocido donde los límites y las reglas son nuevos, así que además de planificar, prepara tu ánimo para aceptar lo imprevisto. Sea cual sea tu objetivo, analiza previamentecuantos caminos tienes para alcanzarlos. Y abre bien los ojos pues cuando un viajero da su primer paso con determinación se pone en disposición de recibir ayudas inesperadas.  “Aprende a percibir señales de sincronicidad. Es un juego divertido que consiste en observar si, a tu alrededor, algo parece moverse con tu mismo secreto compás. Es la manifestación de que tu corazón ya está siendo centro de atracción para todo aquello afín a tu misión y que, aún sin saberlo, comparte tu visión. Si descubres tales signos acéptalos como una oportunidad para ver más allá de las probabilidades establecidas y disfrútalos, confiando en que hay variables invisibles que están apoyando tu misma intención.” (“Lo que elcorazón quiere contemplar”)

Ante tropiezos y obstáculos:
El optimismo es compatible con el realismo. Ante los negros nubarrones recuerda que pasarán y volverá a salir el sol pero, de momento, no olvides el paraguas. Si te topas con los mismos obstáculos una y otra vez, quizás es que, como una foto fija, mantienes una visión caduca de la realidad. Abre los ojos al momento presente y amplía tu perspectiva. Tendrás que desplegar las velas de tus sueños y aprovechar los vientos favorables pero, en la calma, necesitarás el motor de la paciencia. No creas que solo cuentas con los recursos desarrollados hasta ahora. ¡Nadie conoce el límite del potencial humano! ¡Puedes superarte!Las dificultades suelen llegar mezcladas con las oportunidades. Si afrontas unas descubres las otras.  “Por pertenecer a la vida podrás contar, en todo momento, con la fuerza de tu espíritu. Es una cualidad que si confiamos en ella todos podemos manifestar. Y consiste en saber encontrar algo que dar cuando parece que ya nada nos queda; y, dándolo, encontrar una puerta de salida al drama y a la adversidad. Suele ser hermosa la manera en que toma forma y presencia este poder, pues todo empieza con una pequeña decisión, un primer paso, algo sencillo pero que finalmente resulta ser la entrada a la alegría de vivir, porque la propia vida ha encontrado su rumbo verdadero. En esos momentos también podemos aprender que, para comprender la vida, primero hay que amarla. Y que hay que creer para ver, pues con fe los ojos nos mostrarán lo que nuestro corazón quiere contemplar.” (“Lo que el corazón quiere contemplar”)

En momentos de desorientación:
No importa que aún no veas el final del sendero.Lo importante es que veas suficiente tramo para dar un paso más  Y que lo des. Si te has perdido a ti mismo por el camino no habrá éxito que calme tu profundo desasosiego. Vuelve a tu encuentro por la senda del silencio y la escucha compasiva. En el mar de las dudas, la propia escala de valores, cual baliza sujeta al fondo del alma, te servirá de señal orientadora. Estés donde estés, invoca el amor que eres y déjate guiar. Te llevará a casa.  Aunque a veces, perderte, puede convertirse en la mejor motivación para abrir un nuevo camino. “Además te sugiero un estribillo para repetirlo cuando el camino presente giros arriesgados, confusas bifurcaciones, abismos o pendientes: Si me pierdo, recordaré que mi rumbo está escrito en mi corazón. Y que aún en el sueño del olvido, todo a coro cantará a mi oído la canción de mi alma, la que aprendí de niño, la que canta el sueño que aún no se ha cumplido. Y cantarán así, hasta cantar conmigo en un común despertar agradecido.” (“Lo que el corazón quiere contemplar”)


Encuentros con otros viajeros:
Por mucho que viajes si no logras ir más allá de tus puntos de vista, tus horizontes seguirán siendo limitados. De poco sirve recorrer el mundo si no acortas las distancias que van de corazón a corazón Agradece la senda que otros han marcado y date permiso para ir más allá. Abre tu propio tramo del camino que quizás a otros ayudará. “Además de los senderos que recorras dentro de tus zapatos, la vida te ofrecerá la posibilidad de descubrir espacios que únicamente podrás transitar de la mano de unos cuantos sentimientos. Para embarcarse en ese tipo de aventura hay que ponerse de acuerdo para obtener un billete compartido. De ahí que sea necesaria la compañía de otro; aunque, al adquirir ese billete y emprender juntos el periplo, sucede, en algunas benditas ocasiones, que uno no sabe si el impulso del propio paso viene de tu corazón, del corazón del compañero o del mismo latir de la vida que se ha quedado enredada en tan prometedora aventura. No es que sea un solo caminar, pero es sentirse unido en un único aliento, en busca de un común sentimiento.” (“Lo que el corazón quiere contemplar”)

Un alto en el camino:
¿Te gusta la persona en la que te estás convirtiendo al intentar alcanzar tus metas? De vez en cuando resulta saludable hacer un alto en el camino, observar el tramo recorrido y reconocer lo aprendido. Hay un tiempo para entrar en acción y mojarse en las aguas de la vida. Y un tiempo para contemplar tu transcurrir desde la orilla de la reflexión. 

“Andando, andando;
que quiero oír cada grano
de la arena que voy pisando.
Andando, andando;
dejad atrás los caballos, que yo quiero llegar tardando
-andando, andando-,
¡ qué dulce entrada en mi campo,
noche inmensa que vas bajando!
Andando, andando.
Mi corazón ya es remanso;
ya soy lo que me está esperando
-andando, andando;
¡que quiero ver todo el llanto del camino que estoy cantando!”
(“Andando, andando” Juan Ramón Jiménez)

Disfrutando del paisaje:
A cada paso puedes encontrar insospechada belleza que espera ser descubierta. No te ciegues mirando únicamente el horizonte soñado. Si te aburres comprueba en que parte del camino has perdido la curiosidad y vuelve a recuperarla. Si quieres mantener un buen ánimo, dirige tus pasos por las sendas de la alegría, el esfuerzo y la compasión. “No te preocupes demasiado por las apariencias. Más allá de lo que somos capaces de entender es posible intuir una belleza, una armonía y unos órdenes del amor que hablan de plenitud, paz y alegría. Cuando te desorientes busca esos vislumbres. Confía en que los encontrarás. Te voy a contar algunos que a mí me han maravillado y rescatado siempre: Escucha cantar a un coro; date cuenta de cómo son capaces de hacerse uno con sus voces. Abraza a otro ser humano, si puede ser a un niño; observa cómo eres capaz de entenderle aunque su idioma y su cultura te sean extraños. Párate en un verso; el baile de sus palabras te trasportará a una comprensión más allá de los signos. Contempla un cuadro al óleo, fija tu mirada en una pincelada y dile “existes y te veo”; luego observa el cuadro en su totalidad pero sin perder de vista ese trazo particular. Podrás comprender que cada cosa, por insignificante que parezca, tiene su lugar y su valor. Sólo es necesario adoptar la perspectiva adecuada al contemplarla.” ("Lo que el corazón quiere contemplar")

Un poco de aliento:
Avanzarás con el ánimo, unas veces alto y otras bajo. Solo llega quien, en los dos casos, persevera teniendo en cuenta que, al caminar, das un paso en el vacío, mientras con el otro te afirmas más. Solo así puedes avanzar. También en la vida, para evolucionar, es necesario integrar momentos de inestabilidad. Ten en cuenta que cada paso andado, es un paso menos que te queda por andar y una prueba más de tu fortaleza. Tomarte tiempo para reconocer los logros te generará energía para afrontar nuevos retos. Ese también será un buen momento para preguntarte: ¿Cómo ha quedado el camino tras mi paso? ¿Cuál ha sido mi aportación? ¿Qué he aprendido, que he recogido, que he compartido? Date una merecida palmada en la espalda por tu esfuerzo, sean cuales sean los resultados. Con mimo y sentimiento En el viaje de la vida necesitas alguien que siempre esté a tu lado, que confíe en ti y que sepa motivarte: ¡Tenecesitas! Si estás vivo hay camino. Allí dónde estés, recuerda que tú eres laposibilidad y el ahora tu oportunidad. ¡Cuenta contigo!

Y siempre llega un momento, sea porque se ha llegado a un callejón sin salida o porque tras alcanzar la meta te llama otro horizonte, en que hay que volver a empezar.   Comprendes que lo que parecía ser el final de la historia resulta ser únicamente el final de un capítulo. Y sigues adelante. Al encuentro de los caminos que te permiten seguir siendo. Con audacia y creatividad. Soñar, planificar, empezar, seguir, perseverar, terminar, reconocer, celebrar, compartir y volver a empezar. Cómo música de fondo: Amar. Amar la vida, sus sendas y los pasos que permiten evolucionar.

Gracias por tu atención. Estaré encantada de leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.

Pepa Arcay
Coach perosnal



Contenidos relacionados:


Caminos, caminatas y caminantes: Cada cual va asu ritmo y es elnecesario para recorrer su propia senda.

Superación personal: Desafiarte a ti mismo tienes la ventaja de que siempre sales ganando.

Carta a tu alma niña: Palabras de aliento para un sueño recién nacido.

Nadie triunfa solo: Una historia de amor fraternal detrás de un famoso óleo.

El valor del ejemplo: Diez claves para ser una persona inspiradora.


Además...

Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.

Y también ...



"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.

lunes, 19 de enero de 2015

Sugerencias para fluir sin resistencias en la espiral del cambio

Decía William Shakespeare: “Sabemos lo que somos pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser.” Apoyándome en esta idea, percibo la vida como una experiencia de ampliación de consciencia, que discurre desde lo conocido hasta lo desconocido.  Pienso que todo está en camino jugando a manifestar su máximo potencial en una espiral que empieza en una zona de comodidad, pasa a otra de riesgo, toca el suelo del error y sube por la cuesta del aprendizaje hasta llegar a los parajes de la satisfacción para volver a empezar en un nuevo tramo del bucle.

Nada como observar a un niño queriendo escalar los barrotes de su cuna para reconocer la motivación que suscita el reto de ir más allá de los márgenes establecidos. Desde que naciste has afrontado y superado desafíos, sacando de ti, fuerza, sabiduría y talentos desconocidos. Descubrir, sorprenderte, experimentar y aprender, es decir, cambiar y transformarte forma parte de la apasionante aventura de vivir. Y, aunque quieras pararte al resguardo de tu zona de comodidad la vida vendrá a buscarte con un nuevo reto para recordarte que estás vivo y puedes seguir creciendo.

Me gusta cómo queda expresada esta idea en un antiguo relato oriental en el que se cuenta que “un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, una de las aves volaba perfectamente pero la otra no se había movido de la rama donde la dejaron el día de su llegada. Entonces el rey decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que la hiciera volar. Para su sorpresa a la mañana siguiente, vio al halcón planeando ágilmente sobre los jardines y pidió que llevaran a su presencia al autor del milagro que resultó ser un anciano campesino. Cuando el monarca le preguntó que magia había utilizado para hacer volar a su halcón, el aldeano, algo intimidado, le explicó que simplemente le había cortado la rama sobre la que estaba apoyado.”

Sí, a veces la vida te empuja a un precicpio y tienes que aprender a planear en la caída. Ese frío vértigo te ayuda a descubrir que puedes volar. Pero también puedes aceptar de antemano que la vida es continua mudanza y transformación y prepararte para fluir sin resistencia en ese movimiento. Admiro el elegante desapego de las hojas en otoño. Regalan al paisaje sus más bellos tonos mientras se preparan para soltar sus ramas y dejarse llevar por el viento.

Por si te puede ser útil, hoy quiero compartir contigo algunas sugerencias para disfrutar más y aprovechar mejor las posibilidades que te ofrece cada zona de la espiral del cambio:

Zona de comodidad: Espacio en el que te encuentras seguro y protegido. Aquí habitan las rutinas, las costumbres, los hábitos, las certezas, lo que sabes, lo que haces bien y las aptitudes conocidas.
Sugerencias:
Confía en lo que puedes llegar a ser pero primero aprecia y acepta lo que ya estás siendo.
Reconoce tus recursos, pon en juego tus habilidades y disfruta compartiendo. 
Revisa tus rutinas para descubrir cuales te apoyan y cuales te frenan.
Date permiso para avanzar de la mano de la intuición.
Encuentra tiempo para escucharte, descubre los sueños que te llaman desde tu corazón y prepárate para responder a esa llamada.
Mantén viva tu curiosidad. Si te estancas en un continuo “ya sé” anestesias esa curiosidad.  La posibilidad de aprender se inicia con la expresión “no sé”. Surgen más ganas de vivir cuando quedan muchas preguntas por responder que cuando crees tener todas las respuestas.
Cultiva tu capacidad de asombro. Aunque todo parezca igual, a cada instante todo es diferente y, así visto, el presente resulta apasionante.
Si quieres estar realmente preparado, planifica lo necesario  y además, dispón tu ánimo para improvisar. (Más información útil para esta fase: “Cambiar el paso a la rutina” y ¿Tienes claro tu objetivo?”)
         
En un momento u otro, llevado por la curiosidad, por tus sueños, por la insatisfacción o por la necesidad traspasarás los límites de lo conocido comprendiendo que tu franja de confort no es todo el universo y que más allá de esa zona de comodidad están tus oportunidades para crecer. Estarás a punto de entrar en zona de riesgo.

Zona de riesgo: Es un espacio en el que te pones en guardia, se agudiza tu atención y se alertan todos tus sentidos. Aparece la incertidumbre, la inseguridad y las cautelas o resistencias pues sabes que estás en un territorio desconocido y puedes tropezar.
Sugerencias:
Mántén un enfoque y un diálogo interior positivo y opta por percibir retos en vez de problemas.
Ten presentes tus ideales, tus valores y el sentido de tu caminar.
Recuerda otros momentos de tu vida en los que te atreviste a ir más allá de tus posibilidades y creciste con la experiencia.
Toma consciencia de tu contexto de apoyo.

Acepta la incertidumbre y dedica tiempo a aprender a gestionarla. Al caminar das un paso en el vacío mientras que con el otro te afirmas más. Solo así puedes avanzar. También en la vida para evolucionar, es necesario integrar momentos de inestabilidad. No hay camino que te lleve al control total pero si te atreves a recorrer el sendero de la incertidumbre descubrirás nuevas oportunidades.
No asocies riesgo únicamente con miedo sino también con valor para afrontar los desafíos. Analiza bien los posibles peligros pero procura pasar pronto de la preocupación a la ocupación.
Aférrate con disciplina a un buen plan de acción. No basta con creer que hay una salida y tampoco es suficiente verla. Lo importante es dar los pasos que te lleven hasta ella.
Más allá de tu apariencia y logros actuales confía en que en tu naturaleza están los recursos necesarios para desarrollar todo tu potencial. (Más información útil para esta fase: “Cinco pasos para una buena gestión emocional” y “Cómo hacer de tu autodiálogo,tu aliado”)

Pero por más que realices bien tu labor en algún momento tropezarás con la piedra de alguna ignorancia y caerás de bruces en la zona de error, antesala de la zona de aprendizaje.

Zona de error y aprendizaje: La zona de error es un espacio que se extiende en relación a tu capacidad de aprender de él. Es decir que empieza siendo el territorio del error hasta convertirse en el territorio del aprendizaje. En esta zona aparecen el cansancio y la frustración pero también la paciencia y la perseverancia.
Sugerencias:
Date tiempo, intentarlo muchas veces y de varias maneras forma parte del camino al éxito. Todos cometemos errores, pero solo algunos son capaces de hacer lo que hacíamos de niños: caer, levantarnos, ponernos en pie y vuelta a probar.
Ten en cuenta que el fracaso es una oportunidad para volver a empezar pero aprendiendo qué es lo que hay que hacer diferente para no volver a tropezar.
Ten paciencia. Quizás aun no puedes ver lo que está creciendo.  Recuerda las preciosas flores que brotan tras los deshielos.
No llames error a encontrarte con que las cosas no han salido como esperabas. Analiza las ventajas de la nueva situación y no te dejes aprisionar por los puntos de vista rígidos.
En el desierto de la adversidad, tal como harías con un ser querido, háblate con cariño, recordando que, más allá de logros o decepciones, eres digno de amor.
(Más información útil para esta fase: “Cómo afrontar con éxito los llamados fracasos” y “Cómo afrontar lascríticas serenamente”)

Recuerda que tú no eres un éxito o un fracaso sino una persona que crece imaginando, experimentando y aprendiendo. Tras encontrar un escollo en tu camino, una vez estudiada la experiencia y aprendida la lección, puedes mirar con más fuerza hacia adelante. Ahora estás más preparado. Y entras en la zona de satisfacción.

Zona de satisfacción: Cuando has superado el muro de un nuevo reto, entras en este espacio. Aquí aparecen el sano orgullo y las fuerzas renovadas, la confianza, la motivación y también la adormecedora autocomplacencia. Al llegar a la zona de satisfacción comprendes que estás otra vez en la zona de comodidad pero ahora más ampliada, al haber ensanchado los límites de tu consciencia de ser.
Sugerencias:
Reconocer los logros genera energía para afrontar nuevos retos. Date esa merecida palmada en la espalda. Con mimo y sentimiento.
Agradece todos los apoyos que has recibido por el camino.
Cada vez que logres realizar un logro positivo en tu vida, celébralo. Cada reto superado aumenta tu voluntad y fortaleza interior. Regístralo en tu memoria para poder recordarlo cuando estés desanimado.
Comparte los nuevos conocimientos colaborando en la realización de los sueños de los demás.
Persevera poniendo en práctica, hasta convertirlo en nuevos hábitos, todo lo que has aprendido.
Aprovechando este aumento de tu confianza manten tu mente abierta a nuevos puntos de vista. Cultiva la empatía para descubrir otras formas de sentir y entrena tu creatividad.
En la zona de comodidad inspiramos seguridad, en la zona de riesgo buscamos el progreso, en la zona de error generamos aprendizaje y en la zona de satisfacción obtenemos la recompensa necesaria para motivarnos y seguir avanzando en la espiral del cambio.
(Más información útil para esta fase: “¿Qué es lo que vas a celebrar hoy?” y “Entrelazados en la trama de lavida”)

Nunca acabas de aprender si lo que quieres es aprender a vivir.  Haz como hace la vida, sea lo que sea que suceda, sigue adelante. Al encuentro de los cauces que te permitan seguir siendo. Agradeciendo el camino que te lleva, el sueño que te eleva y el alma que te anima. Y recordando siempre que para apreciar la belleza de la vida hay que vivir instantes de todos los colores. Vivir es un movimiento creativo. Con su punto de misterio, de cambio, de soñados horizontes y de límites a transcender. ¡Emocionante aventura! Me gusta como lo expresa Hermann Hesse en su poema "Escalores":

"Así como toda flor se enmustia y toda juventud cede a la edad,
así también florecen sucesivos los peldaños de la vida;
a su tiempo surge toda sabiduría, toda virtud,
mas no les es dado durar eternamente.
Es menester que el corazón, en cada llamado,
esté pronto al adiós y a comenzar de nuevo,
esté dispuesto a darse, animado y sin pudores,
a nuevos y distintos desafíos.
En el fondo de cada comienzo hay un hechizo
que nos protege y nos ayuda a vivir.
Debemos ir serenos y alegres por la Tierra,
atravesar espacio tras espacio
sin aferrarnos a ninguno, cual si fuera una patria;
el espíritu universal no quiere encadenarnos:
quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos
escalón tras escalón. Apenas hemos ganado intimidad
en un morada y en un ambiente, ya todo empieza a languidecer:
sólo quien está pronto a partir y peregrinar
podrá eludir la parálisis que causa la costumbre.
Aun la hora de la muerte acaso nos coloque
frente a nuevos espacios que debamos andar:
las llamadas de la vida no acabarán jamás para nosotros...

¡Ea, pues, corazón, arriba! ¡Despídete, estás curado!"

Grcias por tu atención. Me encantará leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.

Contenidos relacionados:



Cómo despertar a tu yo alentador: Diez pasos para quererte más y mejor.

Amplia tus mapas mentales: Tres propuestas para ir más allá de los caminos establecidos.


Reciclarte: Siete pasos para favorecer cambios positivos en tu vida.




Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.



"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.

domingo, 24 de agosto de 2014

Superación personal: Un juego en el que cuando pierdes, ganas

Desde que naciste, día a día, has afrontado retos sacando de ti, fuerza, sabiduría y talentos desconocidos. Tu camino, como el de cada ser humano, ha sido un proceso en el que, paso a paso, has ido compitiendo contigo mismo en un juego en el que cuando pierdes, ganas. Ese juego se llama superación personal.


Cuando eras niño, llevado por la curiosidad, disfrutabas frente a cada desafío y te entusiasmabas aprendiendo. Cuando aún no sabías andar o hablar, no vivías estas circunstancias como un problema sino que te divertías aventurándote más allá de tu zona de comodidad para experimentar en el terreno de lo desconocido. Apuntabas alto, intentando hacer todo aquello que hacían los mayores. Y atravesando emociones, intentándolo una y otra vez, descubrías con alegría que tú también podías sosterte de pie o pronunciar algunas palabras.

Sin la posibilidad de superarte frente  a cada reto no hubieras llegado a descubrir tu escondido potencial. La buena noticia es que ese potencial no tiene límite conocido y sigue siendo posible expandirlo si mantienes la actitud de superación con la que disfrutaban en tu infancia. Tener en cuenta las siguientes sugerencias te ayudará a conseguirlo:

1.- Cultiva la curiosidad:
Observa, cuestiona e investiga. Si en tu mente no hay cabida para el misterio y las preguntas, quizás es que los dogmas te aprisionan. Atreverte a dudar puede liberarte. Para ampliar este tema te invito a leer, en mi libro, el capítulo dedicado a Perico Periscopio y a poner en práctica en tu vida, las sugerencias que allí propongo.

2.- Date permiso para experimentar: Superarte significa expandir tu potencial y eso implica permitirte ser. Encontrar nuevos cauces de acción para todo aquello que, en ti, quiere crecer y evolucionar. Escucha a tu corazón. Allí están esperando los sueños que quieren verse realizados. Su oportunidad de ser es tu oportunidad de crecer.  Haz cosas nuevas y haz lo de siempre de forma diferente, para renovarte y desarrollar tu creatividad. Te animo a revisar las ideas propuestas en el artículo “Cambiar elpaso a la rutina”.

3.- Concéntrate y comprométete con tus objetivos:
Desarrolla hábitos y persevera con disciplina hasta superar tus límites. Los procesos de cambio a veces son lentos pero la disciplina, inspirada en un ideal, aporta la alegría de superarte a cada paso y la paz interior de estar manteniéndote fiel a tu corazón. Te puede ser útil repasar los artículos titulados “¿Tienes claro tuobjetivo?” y “¡Manos a la obra!”

4.- Mantén un enfoque positivo frente a las dificultades: Deja de pensar que tienes que buscar la solución a tus problemas y empieza a concentrarte en aprovechar las oportunidades de crecer que ellos te ofrecen. No todo es crisis en la crisis ni problema en el problema. En ellos también está el desencadenante de desempeños que creías imposible lograr. Entra en contacto con tus recursos, optimiza tus habilidades y  ubícate en un estado de permanente aprendizaje. Puedes encontrar más información  sobre esta actitud en “Aprender a vivir,aprender a ser”

5.- Aprende a motivarte y darte aliento.
Eleva tus pensamientos hasta el horizonte de tus más felices sueños. Ahí está tu corazón. Ese es tu rumbo. Y de ahí emanará motivación. Avanzar por el camino de tus sueños también supone cansancio y ampollas en el ánimo. Pero te guía el corazón y eso conlleva sanador entusiasmo. Ante los retos más desafiantes y los más grandes obstáculos, reconforta tu ánimo recordando tus valores, tus ideales y el sentido de tu caminar. Para recordar más formas de animarte en momentos difíciles puedes releer “Cómo quererte más y mejor".

6.- Desarrolla tu inteligencia emocional.
Aprende a reconocer tus emociones y a utilizar su energía para avanzar en tu camino. Creces cuando te atreves a afrontar, asumir y gestionar las emociones y las situaciones que te asustan. A veces la vida te empuja a un precipicio y tienes que aprender a planear en la caída. Ese frío vértigo te ayuda a descubrir que puedes volar. Para mejorar en esta área pon en práctica los pasos explicados en “EmocionArte”

7.- Hazte responsable de tu bienestar y de tu capacidad de superación personal:
A diferencia de cuando eras niño, ahora sabes que no dependes de los adultos para sobrevivir. Ahora sabes que, aunque la vida es una trama de colaboración, puedes hacerte cargo de tu vida y de tu felicidad. Desafiándote ante la adversidad sacas lo mejor de ti mismo. Sientes el malestar, localizas la insatisfacción, pones tu foco de atención en la posibilidad de mejora  y realizas la acción que te acerque a ella. Te atiendes. Repasa las claves ofrecidas en el artículo “¿Víctima o protagonista?” para mantener un consciente liderazgo de tu vida.

8.- Manten la mirada en tu nivel de excelencia:
Es decir, enfócate en lo mejor que puedas conseguir dadas las circunstancias. Sin caer en el perfeccionismo o en un nivel de exigencia marcado por las expectativas de los demás. Acostúmbrate a visualizarte en tu mejor versión y que esa visión te guie para encauzar en esa dirección tus pensamientos, tus sentimientos y tus acciones. Siempre recordando que estás en camino, trata de acercarte más y más a esa vibración, buscar sintonía y coherencia con tu ser más expandido. Te puede ayudar repasar los ocho pasos descritos en el artículo “¿Estás a la altura detus sueños?”.

9.- Reconoce, agradece, celebra y comparte:
Querer superararte implica ver lo que ya tienes para apoyarte en esa base de recursos. Agradece todo lo que hay en tu presente y te ayuda a ir más lejos. Celebra cada logro, reconoce el esfuerzo puesto en cada intento y recuerda también que, a veces,  para recoger los frutos, hace falta sacudir el árbol. Si te aferras demasiado a lo que tienes puede que hasta retengas tus talentos. Suéltate y comparte. Una excelente forma de descubrir tus dones es compartiendo lo que sabes, lo que tienes, lo que sientes y lo que eres. Cuando creas que nada te queda, pregúntate: ¿qué es lo que puedo dar? Más sobre este punto en el artículo “Una mirada de reconocimiento”.

Por último, con una sonrisa, quiero darte una información que quizás ya has podido comprobar en tu experiencia:  aunque quieras quedarte resguardado en tu zona de comodidad, la vida vendrá a buscarte con un desafío para recordarte que estás vivo y puedes seguir creciendo. ¡No pongas techo a tu capacidad de superación! El reto es aprender a ser lo que eres capaz de ser.

Gracias por tu atención. Estaré encantada de leer tus comentarios. Hasta pronto.

Otros contenidos relacionados:



El río subterráneo y las riquezas en el fondo de tuser: Cómo conectar con la sabiduría, la fortaleza y la creatividad de tu naturaleza esencial.

Cómo ampliar tus mapas mentales: Dos relatos breves, un ramillete de preguntas y un ejercicio de autoayuda para ayudarte en esa labor.

Carta a tu alma niña: Para leerla cuando vayas a emprender un nuevo proyecto o andar un nuevo camino.





Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.


"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.



jueves, 19 de diciembre de 2013

Cambiar el paso a la rutina

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

Me encanta esta pregunta porque me recuerda que las posibilidades de experimentar la vida son infinitas. Ya sea porque nos abrimos a nuevas vivencias o porque cambiamos la perspectiva desde donde las afrontamos.


Me gusta esta pregunta porque convoca al niño que hay en mí, siempre en disposición de descubrir, aprender y disfrutar.

Me entusiasma hacerme esta pregunta porque me coloca en un territorio emocional en el que me permito ser en libertad, dejando que la vida que soy se expanda en la experiencia.

Aunque también, al imaginarme saliendo de mi zona de confort repleta de rutinas y rincones conocidos, aparecen un ramillete de emociones con aroma a inquietud, miedo, vergüenza e inseguridad  En esos momentos practico la compasión hacia mi misma y acepto esa incomodidad mientras sigo adelante recordando que, para crecer,  hay que abrazar la vida sin prejuicios y eso implica abrirse a lo nuevo.

Hoy he elegido esta pregunta para compartirla aquí porque creo que es un saludable antídoto contra el deseo excesivo de seguridad y control que,a veces, padecemos los humanos. Pues entiendo que la seguridad es saludable siempre y cuando no suponga un freno a nuestro crecimiento y evolución.

En el libro “Lo queel corazón quiere contemplar” hay unos personajes (Dríada Emma y las Maribrujillas)  que representan, entre otras cosas,  nuestra capacidad de ser creativos, de afrontar la vida desde distintas perspectivas y de disfrutar experimentando cosas nuevas. En la sección InspirAcción del capítulo en el que se habla de ellas, ofrezco unas cuantas ideas, que transcribo a continuación,  para vibrar en esa frecuencia:


“Jugar a dar vida en tu vida a Emma y las Maribrujillas significa jugar a experimentar con nuevas formas de ser porque ellas sólo se conforman con todo y les encanta encontrar nuevos matices, hacer extrañas combinaciones, buscar insospechadas asociaciones, desarrollar inesperados inventos, y descubrir nuevos significados y funciones.


Jugar así implica, por ejemplo, salir a dar un paseo y moverte diferente. Cambiar algún ingrediente al elaborar tu preferido pastel. Poner más atención al tono de la voz en vez de al contenido de una conversación. Sorprenderte haciendo algo al revés o saboreando el vacio que aparece al no hacer algo que estés habituado a hacer. Por un día, imaginar que acabas de nacer. Experimentar con alguna nueva afición. Ponerte en contacto con quien jamás hubieras pensado conversar. Atreverte a darte eso que nunca te das. Calzar tu ánimo en otra mentalidad e investigar cómo se siente la vida en ese caminar. Probar a expresarte con los gestos y sin hablar. Hablar de tu experiencia imaginando que eres únicamente el dedo gordo de tu pie. Cantar cuando toca comer y retozar cuando esperabas descansar. Cambiar el paso a la rutina y, por el simple deseo de jugar, probar nuevas experiencias más allá de lo habitual.”

En estas fechas navideñas es fácil que haya niños a nuestro alrededor. Así que puede ser un buen momento para contagiarnos de su inocente espontaneidad y permitirnos, aún en medio de entrañables tradiciones, hacer algo por primera vez o hacer lo de siempre con un ánimo recién nacido.

Además, para hoy,  he seleccionado un vídeo que nunca me canso de ver. Y confieso que, a veces, cuando voy por la calle y me quedo mirándome en los cristales de los escaparates, me parece ver, como le pasa al protagonista del corto, a una niña sonriente retándome a probar nuevos pasos en el baile de la vida.






Contenidos relacionados:



Momentos felices: Cómo descubrirlos y atesorarlos. De la mano de un poema de Gabriel Celaya.

De corazón a corazón: Seis regalos que no pasan de moda y sientan bien a personas de todo tipo y condición.

¿Quieres que tu vida "pinte" más feliz?: Te propongo doce actitudes para conseguirlo. ¡Colorea tu vida

Viendo tu estua en un museo: Visualización guiada para ir más allá de tus bloqueos.



Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.

"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos." (“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.